Cuando era 10 años, recogía esporádico los cómic. Un libro increíble del armatoste aquí, un Thor poderoso reserva allí. Recuerdo salir un fin de semana con mi mamá, uno de varios los paseos del fin de semana que llevaríamos las tiras al por menor grandes en el Bronx para sus viajes semanales de las compras. En la manera a ésos hace compras, pararíamos a la una de los diversos discountes en donde podría hacer compras para los cómic (sí los muchachos y las muchachas, cómic eran vendidos en parte posterior de la manera de los discountes cuando) mientras que fui a mi punto usual a hojear para un libro o dos, sea cual sea mi billete de dólar me compraría, yo parecí un libro que cambiaría mi vida para...
















